El problema de la hipersexualización en los niños

El problema de la hipersexualización en los niños

En los últimos años está siendo muy común ver a niñas maquilladas e incluso con tacones en series infantiles o redes sociales, así como niños que aparecen sin camiseta en pantalla mostrando una musculatura demasiado desarrollada para su edad. El “boom” de la moda y los cánones de belleza que rondan los perfiles virtuales, afectan tanto a niños como adultos, lo cual es comprensible si tenemos en cuenta el papel protagonista de los medios de comunicación en nuestro día a día.

En este momento los padres nos preguntamos: ¿Es esto adecuado para su edad?, ¿van a ser mis hijos mayores antes de tiempo?, ¿acabarán desarrollando una buena imagen personal de sí mismos?, ¿hasta qué punto puede afectar el eco de la moda en la infancia?

Todas estas preguntas se pueden englobar dentro del concepto de hipersexualización infantil y en los problemas asociados a este fenómeno, que cada vez está más presente en el mundo de nuestros hijos.

El problema de la hipersexualización en los niños

¿Qué es la hipersexualización infantil?

Consiste en una exaltación de la sexualidad como medio de obtención de un mayor valor social y que conllevaría una preocupación constante por la imagen corporal. Generalmente, este fenómeno afecta más a chicas que a chicos y es más frecuente durante la adolescencia, aunque cada vez es más común verlo aparecer en la primera infancia, por ejemplo con niñas que visten con ropa de mayor y exhiben conductas sensuales o provocativas.

¿Cómo puede afectar al desarrollo de mis hijos?

Este continuo influjo de información por parte de los medios sobre niños con apariencia de adolescentes y adolescentes que parecen adultos, puede hacer que el desarrollo natural de nuestros hijos se vea afectado de tal forma que se salten etapas naturales de desarrollo y empiecen a llevar a cabo actividades que no pertenecen a su edad, como seguir dietas o preocuparse por ir al gimnasio desde edades tempranas en lugar de practicar el juego, imprescindible para su desarrollo. Por otra parte, este culto al cuerpo puede derivar en cirugías estéticas a edades más tempranas o en problemas alimentarios como anorexia y bulimia, debido a la ansiedad que genera esta continua preocupación por el físico asociado a la valía social.

Por otra parte, también se puede despertar en ellos el interés por conductas sexuales en etapas más prematuras, lo que suele derivar en una aproximación más violenta y distorsionada de la sexualidad, pues no tienen la maduración necesaria para gestionar este tipo de relaciones personales. A veces es posible detectar si empiezan a tener este interés sexual durante la infancia o adolescencia temprana, puesto que nos hacen cuestiones sobre el tema sin saber exactamente muy bien qué están preguntando.  

El problema de la hipersexualización en los niños

¿Qué podemos hacer los padres?

No podemos meter a nuestros hijos en una burbuja para que no les afecte cómo los medios de comunicación hipersexualizan la imagen de la infancia, pero sí que somos responsables de intentar neutralizar en todo lo posible la influencia externa. Interesarnos por lo que leen y por sus gustos, filtrar lo que les llega a través de Internet usando el control parental y prohibiéndoles el acceso a redes sociales a determinadas edades, o sin supervisión cuando sean adolescentes. Tratar de protegerlos de estímulos inadecuados es nuestra responsabilidad, al menos hasta donde podamos.

Hay que hablar mucho con ellos, y escucharlos más. De esta manera les transmitiremos esos valores que deseamos. También hay que enseñarles a ser críticos con la información que proviene de las redes. Una infancia pura, inocente y libre de estímulos inapropiados debe ser un derecho, no un privilegio. Como padres debemos tratar protegerla, pues es una época fundamental en el desarrollo de nuestros hijos.

Úrsula Perona
Psicóloga infantil
Colaboradora de Sapos y Princesas

Temas: Consejos · Psicología

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