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Cosas que no puedes hacer si estás embarazada según las autoridades sanitarias

El seguimiento de ciertos tratamientos farmacológicos, el consumo de sustancias y alimentos perjudiciales o los excesos al ejercitarnos físicamente son conductas peligrosas tanto para la madre como al feto. Pese a que los servicios sanitarios serán los que definitivamente planteen, de manera individual, la solución más conveniente, es recomendable saber de antemano las siguientes cosas que no puedes hacer si estás embarazada:

1. Tomar medicamentos sin consultar con el médico

Antes de comenzar a tomar un medicamento, advierten desde los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, es imprescindible recurrir a una opinión médica que valore los beneficios y riesgos del mismo. En ocasiones, determinados fármacos pueden ser beneficiosos para sobrellevar algunos de los síntomas típicos de esos meses, pero hay remedios destinados a la cura de otras afecciones que pueden perjudicar al bebé. Por eso mismo, la respuesta adecuada será la proporcionada por el personal especializado que se encargue de estudiar cada caso.

2. Vacunarte contra la COVID

Aunque no se han constatado efectos negativos sobre el feto en los ensayos médicos en animales, no se aconseja recibir la vacuna contra la Covid-19 a lo largo de la gestación. No obstante, cuando exista un elevado riesgo de exposición al virus o de padecer complicaciones al contraerlo, debe valorarse si los beneficios de recibir el tratamiento inmune superan dichas amenazas potenciales. En los supuestos en que se hayan recibido ambas dosis y la paciente esté planeando tener un hijo, la Asociación Española de Pediatría recomienda dejar pasar, por lo menos, 2 semanas entre la segunda inoculación y el inicio del embarazo.

Es aconsejable no vacunarse durante el embarazo
Por lo general, es recomendable esperar a después del parto para vacunarse | Fuente: Pixabay

3. Ponerte otras vacunas

Durante estos meses también están contraindicadas, por cautela, las vacunas con gérmenes vivos atenuados como la de la fiebre amarilla, la fiebre tifoidea oral, la triple vírica, la gripe intranasal y la varicela. No obstante, no hay pruebas sólidas que demuestren perjuicios sobre el embrión por dicha causa, por lo que si son administradas, no deberían conllevar la interrupción del embarazo. El tratamiento contra el virus del papiloma humano, añaden desde la AEP, también debería posponerse a lo largo de este periodo al no disponer, de momento, de los datos relativos a su eficacia y seguridad en gestantes.

4. Comer determinados alimentos

En cuanto a las cosas que no puedes hacer si estás embarazada relacionadas con la nutrición, existe una lista de alimentos prohibidos debido a las posibles consecuencias negativas que podrían tener sobre el bebé. Los expertos de la Clínica Mayo aconsejan no consumir:

  • Peces de gran tamaño, por el riesgo de contener elevadas cantidades de mercurio.
  • Pescados y mariscos crudos, semicrudos o contaminados, para evitar las bacterias o virus que pudieran contener.
  • Carnes y huevos crudos o poco cocinados, con el fin de impedir la entrada de bacterias al organismo, causantes de afecciones como la listeriosis.
  • Lácteos no pasteurizados, también para minimizar la irrupción de determinadas enfermedades.
  • Frutas y verduras sin lavar, de manera que puedan contener patógenos.
  • Cafeína en dosis superiores a los 200 ml diarios, aunque no estén claros sus efectos sobre el feto.
  • Tés a base de hierbas, a no ser que el médico lo autorice.
    Una de las cosas que no puedes hacer si estás embarazada, comer verduras sin lavar
    Comer vegetales sin lavar, entre las cosas que no puedes hacer si estás embarazada | Fuente: Pixnio

5. Fumar y beber alcohol

Si bien son hábitos que no deberíamos llevar a cabo en circunstancias normales, se trata de dos de las cosas que no puedes hacer si estás embarazada con un mayor peligro potencial para el bebé. Beber alcohol durante la gestación, advierte la Clínica Mayo, conlleva un mayor riesgo de aborto espontáneo y muerte intraútero, además de aumentar las probabilidades de aparición del síndrome alcohólico fetal, que puede causar deformidades faciales y discapacidad intelectual. Por tanto, la apuesta más segura es evitarlo por completo.

En lo referente al tabaco, la AEP relaciona su consumo con la posibilidad de que los niños presenten un peso bajo al nacer, así como de padecer infecciones respiratorias pulmonares durante los dos primeros años de vida o, lo que es más preocupante, de desencadenar la irrupción del síndrome de muerte súbita del lactante.

6. Realizar actividades demasiado exigentes o peligrosas

Con carácter general, desde la Clínica Mayo se recomienda evitar la realización de determinadas actividades que puedan poner en peligro al bebé como:

  • Cualquier ejercicio que conlleve acostarse boca arriba después del primer trimestre.
  • El buceo, que podría poner al feto en riesgo de contraer la enfermedad por descompresión.
  • Los deportes de contacto, como hockey sobre hielo, fútbol o baloncesto.
  • Disciplinas que impliquen un alto riesgo de caídas, como el esquí alpino, el patinaje, la gimnasia o la equitación.
  • Prácticas capaces de causar fuertes impactos contra el agua, como el esquí acuático o el surf.
  • Iniciativas llevadas a cabo en altitudes elevadas.
  • Modalidades de lucha que representen un riesgo de recibir golpes en el abdomen.
  • Yoga o pilates con calor.

7. Hacer ejercicio físico ante la aparición de ciertos síntomas

Por último y a pesar de la importancia de realizar ejercicio físico a lo largo de la gestación, es imprescindible interrumpir su puesta en práctica y consultar a nuestro médico si:

  • Percibimos un sangrado vaginal.
  • Sentimos mareos.
  • Nos duele la cabeza.
  • Aumenta la dificultad para respirar antes de comenzar a ejercitarnos.
  • Tenemos molestias en el pecho.
  • Notamos contracciones uterinas dolorosas que continúan después del reposo.
  • Hay perdidas de líquido vaginal.
  • Nos duelen o se nos inflaman las pantorrillas.
  • Padecemos una debilidad muscular que afecte al equilibrio.
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