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¿Qué es ‘Streptococcus salivarius’ y por qué es capaz de limitar el crecimiento de los patógenos de la cavidad oral?

Mejorando las defensas de los niños gracias a una microbiota oral equilibrada

Una de las mejores formas de ayudar a nuestros hijos a mejorar sus defensas naturales es prestando atención a su microbiota oral. Se trata de una estructura muy compleja formada por una gran cantidad de secreciones y estructuras diferentes como la saliva, la lengua, los dientes o el paladar, lo que provoca que los microorganismos no se distribuyan de manera uniforme en toda ella, sino de una forma característica en función del tejido sobre el que se encuentran.

Paralelamente, es el hogar ideal para las bacterias por su ambiente húmedo, cálido y con un constante suministro de nutrientes. Dichos microorganismos, ya sean beneficiosos o dañinos, llegan del propio interior de la boca a través de la saliva y del exterior mediante la alimentación, la respiración y el contacto con nuestras manos o diferentes superficies.

Una microbiota oral en equilibrio “que no deja huecos libres” impide que los patógenos puedan desarrollarse y crecer, pues compite con ellos por el espacio y los nutrientes evitando así su proliferación. Al mismo tiempo, estimula el sistema inmunitario, mantiene en buen estado las superficies de las mucosas y segrega bacteriocinas, que son pequeños péptidos que actúan como sustancias antimicrobianas naturales, contrarrestando el crecimiento de los microorganismos perjudiciales. Si la microbiota pierde ese equilibrio y deja espacios disponibles, estos pueden ser ocupados por otras bacterias dañinas, produciéndose una disbiosis que puede alterar nuestra salud.

Equilibrio de la microbiota oral
Una microbiota oral en equilibrio impide que los patógenos puedan desarrollarse y crecer | Fuente: Probactis

Streptococcus salivarius y su poder para defender la cavidad oral

Afortunadamente, la naturaleza es sabia y algunas cepas probióticas que se hallan en diferente proporción en la saliva, en la lengua o en los dientes, tienen un papel clave en la defensa contra las alteraciones de la cavidad bucal. En concreto, ciertas variedades de la especie Streptococcus salivarius han evolucionado con nosotros de forma simbiótica en un sentido beneficioso.

Estos huéspedes de nuestra boca luchan por mantener a raya a ciertos patógenos responsables de infecciones en el oído y la garganta, como la otitis media y la faringitis bacteriana a cambio de un confortable espacio en nuestras ricas mucosas. Tras colonizar nuestra boca durante los primeros días de vida, permanecen estables formando parte de la microbiota oral durante los 3 primeros años.

Sin embargo, los cambios en diversos factores que afectan a su entorno pueden producir su desaparición, quedando solo presentes en un 40% de los niños. Por su parte, algunos adultos no llegan nunca a establecer colonias equilibradas, lo que facilita que sean atacados por los mismos microbios que poseen sus hijos y nietos.

Cómo podemos ayudar a las defensas naturales de nuestra microbiota oral

La solución pasa por aportar a nuestra microbiota oral una cantidad adicional de las mencionadas bacterias beneficiosas. Concretamente, Streptococcus salivarius K12 que está presente en Probactis Strep® se conoce por ser una de las cepas probióticas de esta especie con más evidencia y literatura científica publicada.

Streptococcus salivarius
Streptococcus salivarius K12 nos ayuda a mantener las defensas naturales de las vías respiratorias altas | Fuente: Probactis

Se trata de un probiótico oral en forma de pastillas para chupar sabor fresa, tanto para adultos como para niños mayores de 5 años, que ha demostrado ser capaz de adherirse eficazmente a las mucosas, formando una barrera y siendo un gran productor de bacteriocinas que limitan el crecimiento de otros microorganismos.

Su formulación hace que se disgregue y se fije a los tejidos al ser tragado, ayudando a la colonización de este beneficioso microorganismo en la cavidad oral. Además, los comprimidos con sabor a fresa son un modo de administración con una alta aceptación entre niños, un aspecto que facilita la continuidad de su toma en el tiempo.

No obstante, en su versión “Kids” se presenta en sobres con polvo buco dispensable también con aroma a fresa, un formato que lo hace aún más apto para los niños más pequeños. Cada pack de Probactis Strep® y Probactis Strep® Kids contiene 30 pastillas para chupar o 30 sobres para un mes de toma, si bien se recomienda un seguimiento continuado de al menos 3 meses para lograr establecer una comunidad de Streptococcus salivarius K12 duradera y abundante en el tiempo. Y no solo es perfecto para favorecer una microbiota adecuada en garganta y oídos y mantener el correcto funcionamiento de las defensas naturales de la cavidad oral de los niños, sino que también es adecuado para cualquier adulto que esté en continuo contacto con menores.

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