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Feliz poesía

Innegable, señor Es indisimulable ¿Está usted aburrido? Me parece que está usted aburrido Dígame, ¿adónde va tan aburrido? ¿Que usted va a las iglesias con ese aburrimiento? No es posible, señor; que vaya a las iglesias con ese aburrimiento ¿Que a los museos -dice- siendo tan aburrido? ¿Quién no siente en mi andar lo aburrido que estoy? ¡Qué aire de aburrimiento! A la legua se ve su gran aburrimiento Mi gran aburrimiento. Lo aburrido que esto Y sin embargo... ¡Oooh! He pisado una caca... Acabo de pisar -¡Santo Dios!- una caca... Dicen que trae suerte el pisar una caca... Que trae mucha suerte el pisar una caca... ¿Suerte, señores, suerte? ¿La suerte... la... la suerte? Estoy pegado al suelo No puedo caminar Ahora sí que ya nunca volveré a caminar Me aburro, ay, me aburro Más que nunca me aburro Muero de aburrimiento No hablo más... Me morí

Otra de las grandes de la poesía y literatura española es Gloria Fuertes (1917-1998),  una de las más importantes creadoras de versos infantiles de los últimos años. Nació, se crió y vivió casi toda su vida en Madrid. A lo largo de los años, recibió muchos premios y participó en programas de televisión, charlas y recitales. Algunas de sus poesías recuerdan a las canciones de juegos infantiles, otras son divertidas ocurrencias para los más jóvenes, y otras muchas denuncian las injusticias del mundo. La creadora de entrañables personajes como la Vaca flaca Paca, la Gata Chundarata, Cangura para todo, Coleta la poeta, Cocoloco, el Dragón Tragón, el Hada Acaramelada y tantos o otros, es considerada la poeta de los niños. La editorial ANAYA ha querido rendirle un emotivo homenaje con la publicación de dos libros,  Mi primer libro sobre Gloria Fuertes y Gloria Fuertes poetas para todos. Este año, que se cumplen quince desde su fallecimiento, despedimos este artículo con unos de sus "versos fritos" más populares:

La pájara Pinta y el pájaro Pintón tenían su nido debajo del balcón.

Se peinaba la pájara pinta mirándose en el pilón, con el pico se hacía la raya, bajo el ala llevaba una flor.

Se peinaba la pájara pinta y una pluma se le cayó: con la flor parecía más guapa, con la pluma escribió la canción. - Pájara Pinta me llaman. Pinta pájara soy yo, pájaros pintos tendré, huevecitos de color.

Al nacer los pájaros pintos un arco iris voló. Pinta pájara cantaba entre la lluvia y el sol. - «Pinto, pinto, gorgorito». ¿Dónde están mis pajaritos?

- En el lugar donde vive la oveja. - Cierre el pico, señora Corneja. Cierre el pico que viene el cazador y yo escondo a mis pájaros pintos de la escopeta de ese señor.

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